Puntales – ABM, pretenden involucrar a Videgaray en elección

· Vivienda, la tormenta perfecta

· Malestar de vivienderos

En la “grilla” por la presidencia de la Asociación de Bancos de México (ABM) las patadas por debajo de la mesa están cada vez más duras, al grado que pretenden generar la intromisión del secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, para que de la línea a seguir en las elecciones del 5 de marzo.

En la guerra de filtraciones, han hecho publicar a ciertos “líderes de opinión” falsedades, como la que Grupo Financiero Banorte apoyó a Josefina Vázquez Mota en su fallida campaña por la Presidencia de la República, cuando la realidad es que el publirrelacionista principal de Luis Peña Kegel, presidente de HSBC, y desesperado aspirante a la presidencia de la ABM, fue el “asesor estrella” en materia de comunicación de la política panista, con quien lleva una larga amistad y relación profesional.

El mismo presidente de Banorte, Guillermo Ortiz, manifestó al aire en un noticiario de radio, su preferencia política por Enrique Peña Nieto y el Partido Revolucionario Institucional en el clímax de la carrera por la silla presidencial.

Sin duda la autoridad moral del ex secretario de Hacienda y Crédito Público y ex gobernador del Banco de México entre los banqueros, se ha constituido en un dique para que el representante de HSBC llegue a la cabeza de la ABM. Para Ortiz es una señal política muy negativa que la banca en México sea liderada por una institución que todavía tiene acusaciones, demandas y sanciones pendientes tanto en México como en Estados Unidos por lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

En el “radio pasillo” de la ABM se bromea con que sólo falta que los representantes de Scotiabank y Monex pretendan también la presidencia de la ABM, bancos que igualmente estuvieron involucrados en sonoros escándalos relacionados con corrupción interna y operaciones sospechosas relacionadas con campañas políticas.

Vivienda, la tormenta perfecta

En donde se están formando fuertes y negros nubarrones es en el sector de la vivienda luego de que el gobierno de Enrique Peña Nieto diera a conocer la nueva política de desarrollo de esta importante actividad. Si bien las acciones de las empresas desarrolladoras de vivienda ya estaban castigadas por el mercado, debido a sus magros resultados financieros, con el anuncio se precipitaron todavía más, aun cuando los analistas de grupos financieros trataron de “tranquilizar” a los inversionistas indicando que en el largo plazo saldrán a flote de su actual problema. ¿Será porque muchas de estas empresas tienen grandes deudas con los bancos comerciales?

Uno de los temas que más ha dolido a los “vivienderos” es el de las reservas territoriales, esas grandes porciones de tierras que adquirieron en su mayoría en zonas periféricas de ciudades, en ocasiones realizando negocios turbios con autoridades federales, estatales y municipales. Tenemos casos como el Ara, cuyo presidente Germán Ahumada ahora demanda mayor claridad para saber cómo contabilizarán esos activos que muy probablemente no tendrán los efectos económicos para los que fueron adquiridos.

Otro caso que se puede agravar es el de SARE, pues además de estos efectos devaluatorios resulta que estaban pagando su colosal deuda con diferentes bancos, vendiendo precisamente su reserva territorial, tal y como lo informaron a la Bolsa Mexicana de Valores luego de la reestructura de sus pasivos. Aquí la pregunta es ¿quién les va a comprar y a qué precios esos terrenos?

El ex candidato presidencial y urbanista, Gabriel Quadri, recalcitrante crítico del Infonavit y del anterior modelo de desarrollo habitacional, comenta lo siguiente: “No todas las empresas se podrán adaptar; no todas van a sobrevivir. Habrá una selección casi darwiniana de las más aptas, de las menos lastradas con reservas de tierra barata ejidal exo-urbana cuyo valor se ha evaporado (más si en realidad se aplican las decisiones anunciadas), aunque se les haya dado un plazo de gracia de dos años”.

Sin embargo, hace una propuesta interesante: “Vital será desarrollar en el corto plazo un banco de tierra urbana mediante compras o expropiaciones (para lo cual pueden usarse los cuantiosos recursos excedentes que genera el Infonavit) y hacer swaps con ciertas reservas territoriales de las empresas”.

Malestar de vivienderos

Obviamente hay mucho malestar entre los empresarios de la vivienda, aunque no se atreven a manifestarlo públicamente, hay otros como los de GEO y Sadasi e incluso la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), para quedar bien con el gobierno federal desplegaron en la prensa sendas felicitaciones al Ejecutivo Federal por el anuncio de la política nacional de vivienda, a pesar de que en privado trinan del enojo.

En “corto” critican que los nombramientos en las principales instituciones de fomento a la vivienda se hayan entregado a personas que, dicen, sólo los utilizan como trampolín político, pues Alejandro Murat, director general del Infonavit, pretende emular a su padre en la gubernatura de Oaxaca; Jesús Alberto Cano Vélez, director general de la Sociedad Hipotecaria Federal, quiere lo mismo en su natal Sonora, y que José Reyes Baeza, vocal ejecutivo del Fovissste, es quien realmente gobierna a Chihuahua tras bambalinas y que el director de la Conavi, Alejandro Nieto, no encuentra aún la brújula.

Como sea, esperemos que no se esté conformando una tormenta perfecta en este sector tan importante para la economía por su efecto detonador y generador de empleo.

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*Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Derecho