· Desarrollo urbano, el reto
· Constructoras quiebran por deuda de estados
Un mes y medio después de haber iniciado la actual administración federal, sin considerar los diferentes proyectos sobre vivienda y construcción en el país que se plantearon durante la campaña presidencial, con el objeto de fortalecer a esos sectores, resulta sorprendente que aún no se defina la política que se seguirá durante los próximos seis años.
Empresarios y analistas se preguntan a sí mismo hacia donde irán las nuevas autoridades, cuando desde el inicio del sexenio se dieron a la tarea de cuestionar y criticar lo avanzado, como si lo hecho hasta entonces no hubiera servido o, de plano se hubiera hecho mal.
Lo cierto es que también predomina en el ambiente que las nuevas autoridades del sector tampoco tienen claro hacia dónde quieren ir. Se habla y dicen que no es posible ya construir casas por construir, sino que ahora es necesario crear ciudades, bajo un concepto de vivienda integral, en donde el consumidor tenga todo, o prácticamente todo, a la mano.
Si bien este concepto ha sido un anhelo en el pasado, el avance aún es poco ya que la mayoría de los desarrolladores no encuentran la senda, o no quieren, pues su modelo de negocios es sólo seguir construyendo sin tener que preocuparse por generar valor agregado, o integrar sus desarrollos a esquemas integrales.
Al respecto, el reciente estudio de BBVA Bancomer sobre la situación inmobiliaria del país destaca que, en efecto, la construcción de vivienda se ha transformado en forma importante motivada por cambios en el entorno (con una fuerte caída en la demanda durante la crisis de 2009), en la política (especialmente de subsidios) y en alguna medida, en las preferencias de los compradores.
El reto, desarrollo urbano
La construcción de vivienda continúa fuertemente concentrada en un conjunto pequeño de ciudades. En sólo 86 municipios se concentra el 80% de la vivienda que, de acuerdo con los registros del Registro Único de Vivienda (RUV) se construyó entre 2011 y 2012. La mayor parte de la nueva construcción se ha realizado en ciudades pequeñas y medianas: más del 60% se concentra en municipios que en 2010 tenían una población menor a 500 mil habitantes.
La construcción de vivienda ha avanzado por delante de la provisión de servicios e infraestructura. Es un reto importante, aunque ofrece también oportunidades para la inversión. En cualquier caso, la coyuntura actual es propicia para replantear estrategias, que resulten integrales, y con visión de largo plazo.
Quiebran constructoras
Luis Zárate Rocha, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), lanzó una alerta sobre la situación de las microempresas del sector de la construcción que están a punto de desaparecer el mapa de los negocios.
Reveló que alrededor de dos mil microempresas del sector de la construcción podrían cerrar sus puertas este año, ante la falta de pago por parte de los gobiernos de los estados y municipios altamente endeudados. La situación de esas empresas es “verdaderamente grave”, advirtió.
La cámara agrupa a 10,000 empresas del sector de la construcción, de las cuales, dijo, el empresario, el 93% son micro y pequeñas empresas, mismas que no han recibido pago alguno por parte de los gobiernos locales, pues hay retraso de uno y hasta dos años en algunos casos.
Zárate Rocha estimó que a las microempresas los gobiernos estatales y municipales les adeudan alrededor de 5,000 millones de pesos.
El presidente de la CMIC consideró que sí existen opciones para que las administraciones de estados y municipios cumplan con sus compromisos de pago y de esa forma revertir tratar de revertir la grave situación de las mipymes de la construcción.
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*Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Derecho.
