* La SIEDO comparte dato con la DEA, mas no investiga
* Los Zetas y su pista sobre el asesinato de Torre Cantú
Los testigos protegidos no nada más han dado pistas sobre supuestas actividades ilegales de Tomás Yarrington.
Entre sus muchos datos hay uno ignorado por las autoridades y de gran interés para la vida política de México.
Podrían responder una pregunta de hace dos años:
¿Quién mató a Rodolfo Torre Cantú, candidato del PRI a gobernador de Tamaulipas?
El crimen se registró el 28 de junio de 2010, a días de las elecciones y cuando Rodolfo encabezaba las preferencias con dos dígitos de ventaja.
La cúpula tricolor, ese muégano donde caben dirigentes formales, coordinadores parlamentarios y mandatarios estatales, cayó en un pasmo del cual lo sacó el entonces gobernador saliente, Eugenio Hernández:
-Que relevo de Rodolfo sea su hermano Egidio Torre Cantú.
Todos se disciplinaron y Egidio ganó, aunque hoy haya dejado de ser confiable a los priístas porque, repite aquí, allá y acullá, su lealtad está sólo con el presidente Felipe Calderón.
Así pasó desde antes de asumir el cargo y, ya en funciones, ha sido consecuente con un dato sorprendente a muchos: el gobierno de Tamaulipas fue el primero en poner toda la policía estatal en manos de la federal.
Más adelante habrá manera de aportar datos abundantes, pues hoy la nota proviene de Estados Unidos.
PERSECUCION A YARRINGTON, OLVIDO DE CANTU
Las actuales angustias de Tomás Yarrington se formalizaron el 6 de febrero pasado.
Ese día el agente antidrogas Stephen A. Parkinson aportó elementos a partir de declaraciones de varios testigos, de manera destacada Antonio Peña Argüelles.
El y su hermano Alfonso Peña Argüelles habrían sido los encargados de entregar dinero del crimen a Yarrington, aunque luego Alfonso fue secuestrado y asesinado… ¡por haberse quedado con cinco millones de dólares!
Tras el crimen de Alfonso, narra Parkinson, Antonio recibió el 29 de noviembre de 2011 un mensaje de parte del capo Miguel Treviño Morales.
Dice literalmente:
“Mira Mr. Toño, no te estamos pidiendo por tu secuestro, es el dinero que pediste para una persona que supuestamente era político, y fueron puras mentiras.
“Así que es mejor que pagues el dinero que debes.
“Desde que ya sabemos cuál es la situación, si no pagas vamos a ver dónde te escondes porque sabes muy bien que no vas a tener lugar dónde esconderte, ni tú, ni Panchito ni Tony.
“Estás involucrado, así que si conservas el dinero en tu próxima vida asegúrate a quién le robas.
“Además, tu hermano ha estado diciendo aquí que tú y Tomás Yarrington junto con Costilla asesinaron al candidato a gobernador Rodolfo Torre Cantú porque afectó el negocio de la construcción que estaba protegido.
“De todas maneras, él fue asesinado sin ninguna razón, aquí están los restos de tu hermano y ustedes no cumplieron nada y recuerda, podrás seguir vivo pero llegará un momento en que te van a matar.
“No habrá lugar para ti, así que Mr Toño buena suerte.
“No seas idiota y pon atención a quién robas y sobre el candidato, pues fue el negocio que tienes con Costilla, Tomás y Osiel Cárdenas.
“Tu hermano también me dijo sobre las personas a cuyos nombres fueron las propiedades que tienes con Osiel y también sé que están en Laredo y San Antonio”.
La DEA, asienta el expediente 5:12-mj-00120-nsn, “obtuvo este mensaje de texto a través de la fuente confidencial identificada como CS-4”.
¿Y qué tiene que ver este hecho?, preguntará usted.
Más allá de poner en entredicho la entrega de dinero a Yarrington, hay una duda:
Si las autoridades mexicanas y en especial la SIEDO han dado valor a este expediente y a partir de él investiga a varios ex gobernadores de Tamaulipas, ¿por qué sigue suelto el cabo en torno a candidato asesinado pronto hará dos años?
No es simple curiosidad.
LA COSTOSA ESTRELLA DE LOS JOVENES CHILENOS
Ayer mencionábamos las angustias gubernamentales por la visita de la estudiante chilena Camila Vallejo.
A los datos aportados sobre su militancia comunista y su inclinación por las armas, hay otro:
Camila suele cobrar, y cobrar muy bien, sus participaciones.
No menos de un millón de pesos chilenos, dicen los reportes.
¿Quién paga su viaje a México?
¿Tanto recursos tiene el movimiento #YoSoy132?
