Relaciones extramaritales de políticos estadounidenses ponen en juego sus carreras

WASHINGTON (EFE).— El legislador demócrata David Wu dijo hoy que renunciará a su cargo en la Cámara de Representantes tras ser acusado de abuso sexual de una joven, a tan sólo un mes de que otro congresista, Anthony Weiner, hiciera lo mismo por un escándalo similar en un contexto en el que no es extraño que los romances extramaritales de los políticos estadounidenses salgan a la luz y acaben con sus carreras políticas.

Ya en enero el republicano Christopher Lee, congresista neoyorquino, dejó su curul luego de que se diera a conocer que había intercambiado fotografías, en las que aparecía sin playera, con una mujer a través del sitio web Craigslist.

De igual forma, en julio pasado, el demócrata Anthony Weiner, también del Congreso, dimitió como representante después de que se hicieran públicas fotografías y mensajes “inapropiados” en Twitter.

Antes, en 2007, el entonces gobernador de Nueva York, Elliot Spinzer se vio envuelto en cargos de prostitución y dejó el mando de la ciudad, en una muestra más de que los escándalos sexuales, en Estados Unidos, tienen peso, incluso en el ámbito político.

Wu, quien en 1999 hizo historia al convertirse en el primer estadounidense de origen chino en acceder al Congreso, decidió presentar su renuncia un día después de que la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi, pidiera al Comité de Ética una investigación sobre su caso.

«Con gran tristeza pretendo renunciar en cuanto se resuelva la crisis del techo de la deuda. Ésta es la decisión correcta para mi familia, la institución de la Cámara de Representantes, y mis compañeros» , dijo Wu en un comunicado difundido por su oficina.

La dimisión se produce después de que surgieran acusaciones contra el congresista por Oregón, el viernes pasado, cuando el diario «The Oregonian» reveló que una joven de 18 años había llamado a la oficina de Wu unas semanas antes para quejarse de un encuentro sexual agresivo y contra su voluntad.

La joven es hija de una amiga de Wu que había donado dinero para su campaña, según el diario, que citó fuentes anónimas de la oficina del congresista.

Wu, de 56 años, con dos hijos y en trámites de divorcio, admitió entonces haber mantenido un encuentro sexual con la joven, pero aseguró que fue algo consensuado.

El suceso provocó la «decepción» de Pelosi y el rechazo de otros compañeros de partido, lo que llevó al congresista a anunciar el domingo que no buscaría la reelección en 2012.

Tras las presiones de los senadores demócratas de Oregón, Ron Wyden y Jeff Merkley, para que abandonara el cargo, el congresista nacido en Taiwán expresó la necesidad de abandonar su escaño para estar junto a su familia.

Renunciar a su cargo, aseguró Wu, es «la única decisión correcta para evitar cualquier distracción del importante trabajo pendiente en Washington».

Las de este fin de semana no son las primeras manchas en el expediente de Wu, quien admitió en febrero pasado haber enviado correos electrónicos erráticos al personal de su oficina, incluido uno con una fotografía en la que llevaba un disfraz de tigre.

Wu explicó que estaba con el efecto de fuertes medicamentos bajo receta médica que le había proporcionado uno de los donantes a su campaña.

Entonces, aseguró que había seguido un tratamiento de salud mental, con terapia y medicación incluidas, y que se encontraba ahora «en un buen momento» .

El representante también se vio envuelto en un escándalo sexual justo antes de las elecciones legislativas de 2004, cuando una de sus ex novias aseguró que él la había acosado cuando ambos estudiaban en la Universidad de Stanford hacia 1970.

Según medios, el gobernador de Oregón, John Kitzhaber, convocará unas elecciones especiales para reemplazar a Wu en la Cámara Baja, en una carrera que será “muy competitiva”, en palabras de Len Bergstein, que lidera un grupo de presión

Agencia El Universal