Puebla.- Entre flores de color blanco y amarillo, banderillas en los mismos tonos, cánticos y oraciones, cientos de poblanos recibieron las reliquias del Beato Juan Pablo II.
A las 9:00 horas, la llaga con sangre que fue retirada al entonces Papa Juan Pablo II, en la fase terminal de su enfermedad, y que fue sometida a un proceso de encapsulamiento, llegó a las instalaciones del Colegio Benavente donde mil 200 alumnos encabezaron una ceremonia.
Posteriormente, el vehículo que albergó la urna con las reliquias de primer grado recorrió lentamente la avenida 16 de Septiembre desde la 25 hasta la 5 Poniente.
En el trayecto, decenas de creyentes -desde niños hasta personas de la tercera edad- formaron una valla que saludó los restos del llamado Papa Viajero.
Algunas mujeres, ancianas en su mayoría, desbordaron su emoción hasta las lágrimas.
Mientras que los niños con radiantes sonrisas ondeaban banderas blancas y gritaban «Juan Pablo, Juan Pablo».
Ya en la Catedral Metropolitana de Puebla, el atrio lució repleto con la presencia de cerca de 3 mil católicos, mientras las calles aledañas albergaron una modesta cantidad de personas.
El arzobispo Víctor Sánchez Espinosa ofreció una extensa misa que empezó a las 11:00 horas y concluyó a las 12:25 horas.
En la homilía, el clérigo lamentó esta época de pobreza, violencia e inseguridad que lastima al mundo y por ello pidió rescatar los valores de amor, fraternidad y esperanza que tanto divulgó Karol Józef Wojtyla.
El sacerdote pidió a la feligresía colaborar en la construcción de «un mundo mejor» recordando y honrando el ejemplo de personajes como el beato.
Al concluir el rito religioso, las bocinas instaladas emitieron el clásico tema «Amigo» que hiciera famoso el cantante Roberto Carlos y que se convirtió en el himno emblemático que los mexicanos cantaban al Papa.
Luego las campanas de Catedral repicaron por el lapso de diez minutos, mientras de fondo se escuchaban grabaciones con la voz de Juan Pablo II: «Antes decía, eres polaco, hoy debo decir: tú eres mexicano».
La voz del Papa más querido en este país conmocionó a los presentes quienes gritaron y aplaudieron eufóricos.
Durante la misa, Protección Civil reportó que un hombre se desmayó probablemente por la multitud y el calor, pero fue atendido sin ningún problema.
La calle 16 de Septiembre continúa obstruida pues se conformó una larga fila de fieles que esperan ingresar y ver por unos segundos las reliquias.
La sangre de Juan Pablo II permanecerá hasta las 23:30 horas en catedral, y será trasladada al Seminario Palafoxiano donde estará desde las 00:00 y hasta las 18:00 horas del sábado para ser venerada.
Cabe mencionar que con motivo del evento religioso el tránsito vehicular fue interrumpido en el primer cuadro de la ciudad, asimismo se desplegó un importante dispositivo de seguridad por parte de las corporaciones estatal y municipal, incluso dos camionetas del Ejército recorrieron la 5 Poniente.
Agencia El Universal
