El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo reconoció que la entidad vive una calma frágil, la cual exige la aplicación de todas las capacidades del estado para garantizar la seguridad y bienestar de los michoacanos.
Al rendir su Primer Informe de labores, el mandatario michoacano recordó que se recibió un estado destruido por la omisión y oclusión de los gobiernos anteriores con el crimen organizado, incluso en las altas esferas, lo que ensució la imagen de Michoacán y lo estableció como un estado corrupto e inepto.
Acompañado por 12 gobernadores, representantes del gobierno federal, alcaldes y representantes de los poderes legislativo y judicial, Aureoles Conejo destacó que las cifras emitidas por la secretaria general de seguridad, dan muestra de los logros alcanzados en el combate al secuestro y a la extorsión en el que Michoacán ha logrado reducir sus indicadores de manera significativa frente a la posición número tres que proyectaba hace algunos años como uno de los estados más inseguros.
Dijo que su gestión ha logrado consolidad la Policía Única de Michoacán con más de siete mil efectivos y decretó la conclusión de los grupos de autodefensa y fuerza rural.
Sin embargo, el gobernador reconoció que en el tema del delito doloso, Michoacán no ha podido frenar de lleno esa lastimosa realidad, pero prometió reforzar los trabajos para lograr que los michoacanos vivan en paz y estabilidad.
INF./TELÉFONO ROJO/QUADRATÍN
