Veo el 2012 a través del recuerdo del 2006

Viendo la lluvia caer junto al personaje más cardinal de la serie de mi vida en este momento (le pido una disculpa a los demás referentes del programa, pero me baso en datos duros de la Consulta Mitofsky de mi sentimiento), me estaba contando que, en realidad cuando vemos, lo que hacemos es recordar una imagen que acabamos de capturar y recrearla instantes después. Aferrándome a su dictamen, sin que se diera cuenta la miré y disfruté la vista de su presencia gracias al hermoso recuerdo que tengo de su existencia.

Ya sin ella (pero con su recuerdo), acudí con mi carnal, Chava “El Nica” Ascencio a la proyección de “0.56% ¿Qué le pasó a México?”, documental de Lorenzo Hagerman que plasma la epopeya de mi AMLO querido a lo largo de 2005 y 2006, hasta concluir con el 0.56% que lo separó de la presidencia de nuestro Estado fallido.

Una vez concluida la función y digeridos cuatro estrepitosos Chupacabras aderezados con aguas negras importadas de Ecatepec (Chupacabras: Tacos ubicados en una banqueta de una ciudad llamada Distrito Federal), me dispuse a reflexionar cómo un 0.56% dividió en dos la historia moderna de nuestro México. ¿Qué pensarán los familiares de ejecutados y levantados que creían que AMLO era un peligro para México? ¿Qué sentirán en este momento los que decían que si ganaba el Peje se largaban del país y de todas formas se largaron porque una guerra se metió en sus vidas? ¿Qué sienten los panistas, tecnócratas, derechistas al ver cómo por su afán de seguir conservando sus intereses, miles de mexicanos estamos bañados en sangre o muriendo de dolor y hambre? La pregunta más bien es, ¿sienten?

Dirán que no todo es culpa de Felipe y tendrán razón, dirán que independientemente de lo que pase el 2 de julio de 2012 ellos seguirán estando arriba y los jodidos abajo y tendrán razón; pero si en algún lugar de nuestro país desgarrado habita la palabra justicia, rueguen porque nunca se la topen en sus rumbos de baños de mármol, eventos sociales y demás frivolidades, puesto que ése 0.56% ha simbolizado algo más que un chaparrito peloncito con la banda presidencial, simboliza 40,000 ejecutados (oficiales).

Así, siguiendo la filosofía de mi dama (sí comanches, mi dama; sí dama, eres mía), me dispongo a ver el 2012 a través del recuerdo del 2006, a recordar la trágica herida que nos polarizó para ver la herida trágica que seguramente está por venir. Sólo espero tener fuerzas para aguantar los trancazos, balas, cabezas y cuanta cochinada esté por venir; espero que entendamos que si seguimos sin darnos cuenta que todos venimos y vamos al mismo jacal, nos van a cargar los Zetas, y ahí sí es la de no le saques, porque el aceite quema.

Pero bueno, dejémonos de intensidades, aún estamos a un año de la madre de todas las batallas; les propongo nos vayamos alistando a otra, la nuestra.

Pd: Me gustas cuando callas, porque volteo y no estás ausente…

Clase Política: No te importamos, no nos importas. ¡2 de julio votamos en tu contra! XXVII

@Rudotron

rodolfo.castellanos@rcmultimedios.mx