¡Voces ciudadanas!

La voz más fuerte del año, que ha sonado en repetidas ocasiones, es en relación con la NO aplicación del presupuesto federal asignado a la SEDAFP, que ahora suena como nueva “secretaría”, como si sobrara el dinero en Oaxaca, para permitirse el lujo de crear más dependencias de gobierno y más burocracia para ubicar a los amigos o a los líderes que por siempre han estado bajo la ubre, aún sin saber de qué diantres trata el “hueso” en turno. Claro, si vemos las cosas desde otro ángulo, habría que decir que es absolutamente necesario para Oaxaca, que se destinen fuertes sumas de dinero para aprovechar los recursos de los bosques que aún quedan con vida en nuestro estado, a pesar de los incendios provocados criminalmente año tras año. No solamente son los bosques un gran recurso saqueado o mal explotado en Oaxaca, y que han enriquecido a funcionarios y a reconocidas “familias”, no muy oaxaqueñas, que se han llevado (y lo seguirán haciendo) de manera no muy clara ni legal, los miles de toneladas de preciosos tallos o “troncos” de árboles de las áreas boscosas de Oaxaca.
En su área de acción se incluye tro de los recursos, que según se ve y se dice con frecuencia, no ha sido explotado de manera adecuada y completa. Éste es, precisamente la pesca de mar. A pesar de contar con litorales aprovechables, de cientos de kilómetros en el Océano Pacífico, la pesca es totalmente incipiente y pobre en nuestro estado. Muy poco se habla de esa riqueza que, en primer lugar, acabaría con la desnutrición de miles de niños y jóvenes oaxaqueños. Es más, la gran mayoría de familias, no solamente de la región costera, podrían resolver el problema alimentario, si se explotara debidamente la franja de mar que le corresponde e Oaxaca. Sin embargo, según se viene denunciando desde hace varias semanas, es que el “titular” de dicha “secretaría”, NO ha ejercido en tiempo y forma los recursos federales que le han asignado a esa dependencia. Ya debería de ser tiempo, para que el propio gobierno del estado realizara una investigación a fondo, para comprobar si ha habido ineptitud o negligencia o, lo peor, corrupción, en esa importante área. De otra manera, si todo marcha sobre ruedas y “hay grandes logros”, pues publicar una necesaria aclaración, para que el pueblo se deshaga en aplausos para el “titular”. ¿No tendría injerencia alguna el IEAIP, en ese caso, para exigir información veraz, clara y precisa? Al pueblo le interesa saber de qué color pinta la novedosa triple o cuádruple alianza, que llevó a la silla, al gobernador de las entrevistas ciudadanas. A propósito, nos gustaría saber cuándo, dónde y a qué horas será la próxima audiencia pública de la ciudad capital. Y sobre todo, ante quién hay que solicitar ser incluidos en la lista. Mientras tanto, seguiremos engrosando la enorme lista de desempleados con título doble. Somos normalistas por partida doble y tuvimos, además, la experiencia universitaria, en dos ocasiones, en países de habla inglesa. Nuestra experiencia en el ramo educativo ha sido de más de cinco décadas.
Otras voces, calificadas, han hecho denuncias con pelos y señales en relación con otro asunto, que debe investigarse y sancionarse con todas las de la ley (sea o no, año electoral y de cambio de “rector”). La denuncia se refiere la venta de calificaciones, hasta sin asistir jamás a clases, en la Facultad de Derecho de la, siempre vejada y traicionada, UABJO. La verdad, no es mala la oferta, que se señala con índice de fuego, en relación al “costo” de las más altas calificaciones semestrales, sin tener que levantarse temprano y asistir a las interesantes cátedras, que, según el denunciante, rara vez dictan los profesores de tal Facultad. ¿Se investigarán ambos casos denunciados? Ya bastante deficientes han sido sus cátedras, cuando se ha anunciado que sus grupos de alumnos llegan en ocasiones a ser de 80 o más alumnos. Ha ocurrido que éstos se tienen que turnar para poder estar en las aulas, pues jamás cabrían todos juntos. También se ha dicho, que los más cumplidos y deseosos de abrevar del saber de los señores catedráticos ( cuando se dignan asistir a su trabajo) se paran por fuera, en las ventanas, para no perderse una palabra, una frase, una gesticulación, de los señores maestros. Por lo tanto, se hace estrictamente necesario que se investigue la denuncia pública, que señala que algunos de los o las alumnas, jamás asisten a clases y que de alguna manera pagan su derecho a ser calificadas o a obtener el pase automático. ¿Se imaginan ustedes que algo parecido ocurriera en “Medicina”? ¡Dios nos libres de los “galenos” egresados de tal manera! Por el bien de Oaxaca, esos puntos deberían aclararse plenamente.