“La sumisión y tolerancia no es el camino moral, pero sí con frecuencia el más cómodo.”
Martin Luther King
Querétaro, Qro.- Los recientes cambios de dirigencias, suscitados a lo largo del año y de los cuales hemos sido testigos al interior de los partidos políticos, continuarán en este primer semestre y, asoman una legítima preocupación que se traducirá en la elección presidencial del 2012, particularmente, por la enorme expectativa que se ha generado mediáticamente respecto a quién y de qué partido, será el político que ocupe la silla presidencial.
Primero, observamos la pugna interna que encabezaron los amigos del Presidente quien, por primera vez en su sexenio, permitió que la interna de su partido fuera, aparentemente “abierta y competitiva”; de ésta, salió triunfador el Senador Gustavo Madero, el cual anticipó que dejará su actual escaño para dedicarse “de lleno” a lo que viene.
En la misma tónica, pero con un consenso nacional de unidad, los priístas eligieron al Prof. Humberto Moreira como su dirigente nacional quien, al igual que el Senador Madero, se separa de su cargo para dedicarse a la operación y “a construir la unidad nacional de su partido con miras al candidato del 2012”, según su dicho.
Quienes al parecer no han entendido cuál es la señal o, probablemente vaticinan una derrota contundente y desde ahora se dan por vencidos, son los miembros perredistas, partido que, como la Hidra mitológica se parodian a sí mismos en “EL MONSTRUO DE LAS MIL CABEZAS”, ahí conviven todo tipo de personajes de la desgastada “izquierda” mexicana que, con su actuar, ponen en evidencia que no caben en el mismo sitio; por un lado tenemos la serpenteante cabeza de Andrés Manuel López Obrador que rechaza categóricamente las alianzas con la derecha del país, y cómo no, si al PAN le adjudican los sonados “complot” y el “fraude electoral”.
También, están los perredistas como Jesús Ortega quien parece tener una ideología mucho más flexible que no le quita el sueño cuando de hacer alianzas se trata, sin importar que sea con el partido que anteriormente calificaron de espurio y, a todas luces, estatutariamente e ideológicamente, la consigna: ganar a toda costa; otra cabeza, aunque en estricto sentido no es de ese partido, es la del Diputado Fernández Noroña; también están las cabezas de los electricistas y los Bejarano, entre otras que se obstinan en impedir la unidad; tanto así, que hasta les “hizo el feo” Lázaro Cárdenas a quien le ofrecieron la presidencia del partido. Sin duda, ellos son su peor enemigo.
Al parecer, a gran parte del PRD y del PAN, a nivel nacional, no les molestaría contender por la Presidencia de la República juntos –seguramente con el Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard–, con tal de que el PRI no les quite la silla o, con mayor precisión para este caso, la mitad de la silla; no es descabellada la idea, se está poniendo en la mesa la posibilidad de contender juntos en el estado más grande del país, más en los que ya lo han realizado de esta forma.
Que no sorprenda a nadie si el PRI llega lo suficientemente posicionado a la elección presidencial, seguramente le harán como al América en el futbol: todos contra éste.
VENDE MÁS EL CANDIDATO SIN BIGOTE
Sobre este mismo tema, pero en otro orden de ideas, el recién electo Presidente Nacional del PAN, Gustavo Madero, fue duramente cuestionado por la falta de aspirantes a la Presidencia de la República y por la falta también a nivel local, donde PRD y PAN juegan con candidatos emanados del PRI; inmediatamente el albiazul contestó que, a diferencia de otros partidos, tenía por lo menos 10 aspirantes serios a la Presidencia.
Por supuesto, estas guajiras declaraciones tuvieron que ser respaldarlas desde Los Pinos, donde notamos que, en cuanto el líder panista lanzó éstas, los secretarios del gabinete del Presidente Calderón se “pusieron las pilas” y se comenzaron a encartar dentro de este grupo de 10 prometido por Madero.
Comenzó el Secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, quien “no dijo que no, pero tampoco que sí”; le siguió el Secretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero, quien después de las declaraciones de esta semana, lo descartamos de la lista no de los 10, sino de los 50.
Así, en caso de no existir alianza nacional, probablemente veamos a 3 candidatos jóvenes y carismáticos: comenzamos por el bien posicionado Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, el Jefe de Gobierno del D.F., Marcelo Ebrard y, el Secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio.
De estos tres actores podemos encontrar muchas similitudes, pero lo que ha quedado claro a nivel mundial como el ejemplo de Obama, Zapatero, Rafael Correa, José Calzada, Enrique Peña y muchos otros más, es que hoy lo que VENDE MÁS ES EL CANDIDATO SIN BIGOTE, es decir, el candidato joven, cercano a la gente, más natural y humano y, ya no esos grandes políticos que parecían intocables. Vende la cercanía y la juventud.
Por último, les comparto con gusto que esta es la columna número 40, les agradezco a todos los que me han seguido, felicitado, criticado, abucheado y aplaudido, seguimos en esto.
PAUL OSPITAL CARRERA
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