Ciudad de México, 16 de julio de 2026.- Estados Unidos endureció su postura en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al plantear la posibilidad de imponer aranceles o cuotas a productos mexicanos como parte de una estrategia para reducir el déficit comercial bilateral, mientras aseguró que las negociaciones con Canadá permanecen estancadas por la falta de concesiones por parte de Ottawa.
Durante su participación en el Foro de Seguridad del Instituto Aspen, en Colorado, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, informó que el presidente Donald Trump le instruyó buscar mecanismos para disminuir el déficit comercial con México, el cual alcanzó los 197 mil millones de dólares en 2025, cifra que representa un incremento del 17 por ciento respecto al año anterior.
Greer explicó que entre las opciones que analiza Washington se encuentran la imposición de aranceles o cuotas a determinadas importaciones mexicanas, el fortalecimiento de las reglas de origen del T-MEC y el aumento del contenido regional, particularmente estadounidense, en sectores estratégicos como la industria automotriz, la electrónica y los productos farmacéuticos.
Pese a la presión comercial, el funcionario estadounidense reconoció que el Gobierno de México ha mantenido una actitud «pragmática» durante las negociaciones y confirmó que ambas naciones sostendrán una tercera ronda formal de conversaciones en la Ciudad de México para continuar con la revisión del acuerdo comercial.
Uno de los temas centrales de la negociación será el sector automotriz, considerado estratégico para la economía de América del Norte, donde Estados Unidos busca incrementar el porcentaje de componentes fabricados en la región y fortalecer la participación de la industria estadounidense.
En contraste, Greer señaló que las conversaciones con Canadá no han registrado avances significativos. Indicó que, aunque existen reuniones semanales entre ambos gobiernos, Ottawa no ha presentado propuestas que permitan destrabar la negociación, por lo que las pláticas continúan limitadas al intercambio de información.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente incertidumbre sobre el futuro del T-MEC, luego de que la administración de Donald Trump anunciara el inicio de un proceso de revisión del tratado con el objetivo de modificar diversas disposiciones comerciales y fortalecer la posición de Estados Unidos dentro del acuerdo.
De concretarse las medidas planteadas por Washington, México podría enfrentar nuevos obstáculos para sus exportaciones hacia su principal socio comercial, especialmente en industrias como la automotriz y la manufacturera, sectores que representan una parte importante del comercio bilateral entre ambos países.

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