Teotihuacán, Estado de México.— La frase “Esto se construyó para sacrificar” fue una de las expresiones que pronunció el agresor identificado como Julio César Jasso Ramírez durante la toma de rehenes en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, previo al ataque armado registrado el pasado 20 de abril.
De acuerdo con videos grabados por las propias víctimas, el sujeto mantuvo bajo amenaza a un grupo de visitantes en la cima de la Pirámide de la Luna, donde lanzó advertencias directas como: “Si os movéis os sacrifico”, mientras hacía referencia a los antiguos rituales asociados al sitio prehispánico.
Un discurso violento y simbólico
Los registros difundidos en medios muestran que el agresor utilizó elementos históricos del lugar para justificar su conducta, en medio de un discurso cargado de violencia, amenazas y expresiones de odio dirigidas principalmente contra turistas extranjeros.
Especialistas y autoridades han señalado que este tipo de narrativa refleja un comportamiento alterado, con posibles componentes de radicalización y desorden mental, al emplear símbolos culturales para legitimar actos violentos.
Saldo del ataque
El ataque dejó un saldo de:
- Una persona fallecida, de nacionalidad canadiense
- Al menos 13 personas heridas
Tras los hechos, el agresor fue cercado por elementos de seguridad y posteriormente se quitó la vida, según reportes oficiales.
Investigación en curso
Información publicada por medios como El País señala que el atacante habría planeado el ataque con varios días de anticipación y actuó en solitario.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el móvil del crimen y determinar si existieron omisiones en los protocolos de seguridad en uno de los sitios turísticos más importantes del país.

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