El prometedor peso welter brasileño Erick Silva parecía prácticamente imparable en sus dos primeros combates en el UFC, puede que su récord estuviera en UFC 1-1, pero quien haya visto sus dos primeros combates sabe que su pizarra debería de llevar un asterisco. Con una victoria por nocaut en 40 segundos sobre Luis Ramos el pasado agosto, Silva casi repite la hazaña pero en 29 segundos frente a Carlo Prater. Sin embargo, el resultado fue una controvertida derrota por descalificación, y esta noche sin duda quería demostrar su valía.
Fue a Charlie Brenneman quien pagó los platos. Aunque mantuvo un buen paso y logró presionar a Silva, de hecho llevándolo hasta donde quiso, tras un par de intercambios lo tuvo contra la reja, se engancharon y Brenneman lo llevó al suelo, pero Silva es de verdad, y en el juego de piso lo demostró, consiguiendo la espalda de Brenneman en una posición imbatible, para sólo ajustar la llave al cuello y rendirlo sin problemas en el primer round.
Silva, quien peleó por primera vez fuera de Brasil demostró sus muchas capacidades en cualquier rumbo que la pelea tome, un peleador completo y con energía tremenda que no esperamos por volver a ver en el octágono en cuanto sea posible. Silva, ganador de la Sumisión de la Noche por su magnifica técnica.
Agencia El Universal
